
Cuando compres tortillas de maíz te sugerimos que las despegues una a una, a continuación déjalas enfriar, luego júntalas nuevamente y envuelve en una servilleta de tela. Mételas después en una bolsa de plástico y llévalas al refrigerador, con esto se evita que las tortillas se endurezcan y o se humedezcan, lo que puede resultar principalmente en el desarrollo de hongos.
No compres las tortillas que se vean agrietadas y secas. Evite consumir aquellas tortillas que tengan un olor acido o rancio. Para recalentar las tortillas frías, humedécelas una por una con un poco de agua. Caliéntalas en un comal volteando una sola vez. Si tus tortillas se hicieron duras, puedes utilizarlas para tostadas, chilaquiles o sopa de tortilla.
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interesante que mas se puede hacer con las tortillas ya que me gustaria saber como es que lo hacen